Es lamentable ver hoy día los medios de comunicación y profesionales, como médicos convencionales de la salud, se han dado la tarea de inculcar «miedo» en vez de promover el cuidado personal en base a buenos hábitos de higiene, nutrición y estilo de vida. ¿Es esta la forma más conveniente de salvar vidas o de “matar vidas”? Cuando la ignorancia se interpone ante la inteligencia solo queda esperar resultados indeseados.
La aparición del COVID-19 ha hecho que las fuerzas de los estados a nivel mundial (políticos, religiosos, doctores) promuevan un estado de emergencia inconsciente, donde las personas se dejan abrumar (en su mayoría) generándoles condiciones de salud por la ansiedad y el estrés, o potenciando sus ya existentes. Éstos, no se detienen a observar que la mayor pandemia que enfrenta el mundo es la obesidad, diabetes, e hipertensión; enfermedades que la arropan fuertemente desde hace décadas y que en los últimos meses han incrementado.

“La tendencia de mortalidad por COVID-19 no es precisamente por el virus. La deficiencia del sistema inmunológico es la principal causa de que este virus afecte más agresivo al cuerpo. Personas en sobrepeso, fumadores (cigarrillo, cigarros, vape/juul), con colesterol alto, fallos renales, pacientes de cáncer, sobrevivientes de cáncer, personas con enfermedades autoinmune y envejecientes, son las poblaciones más frágiles ante el virus por poseer una inmunidad desfavorable.”
Este virus se incuba en el organismo generando síntomas similares a las de la influenza, no obstante, esta sintomatología surge por el nivel de inmunidad que tenga el individuo que en muchos ni señales presentan de estar infectados siendo asintomáticos. Por tanto, según podemos observar en las estadísticas de fecha actual por la Johns Hopkins University, solo un 5.7% de la población han fallecido. Un porcentaje extremadamente bajo que si empezamos a estudiar estos pacientes se puede llegar a la conclusión que todos adquirieron el virus con una patología ya existente. ¿Es esto motivo para estar alarmados y viviendo en este momento con miedo al respecto?
“Miedo, estrés y ansiedad, es razonable que sean las emociones que están experimentando aquellos que conservan un sistema inmunológico deficiente. Empero, esto tiene que servir de motivación e impulso para introspectar más, en el que cada quien sea responsable de cuidar y velar por su salud para que consecutivamente lo haga por quienes estén a su alrededor.”
Por ello, poner cuidado en sí mismo es la vía más efectiva para fortalecer tu inmunidad, así atravesar esta enfermedad sin temor a que pueda afectar considerablemente tu vida. En tanto, se recomienda la práctica de hábitos que promuevan un estado óptimo de inmunidad, entre los cuales se citan los siguientes:
- Alimentación balanceada y altamente nutritiva. Consumir preferiblemente alimentos saludables, libres de grasas saturadas con un alto valor biológico. Son desfavorables los alimentos procesados, azucarados, que poseen grasas trans (como los fritos) y los altos en sodio, ya que ocasionan deficiencias de innumerables micronutrientes para un funcionamiento adecuado del organismo.
- Ingesta de multivitaminas y antioxidantes. Ayudan a regular y mantener en equilibrio el metabolismo evitando desordenes hormonales, muertes celulares por el consumo de radicales libres, y desnutrición. Complejo multivitamínico, vitamina C, vitamina D, coenzima Q10, omega 3, son ejemplos.
- Práctica de actividad física. Fortalece la estructura del organismo, interviene en la regulación del metabolismo y mejora los procesos bioquímicos. Trabajo de resistencia muscular, al igual que de resistencia cardiopulmonar, son los más motivados.
- Ejercicios de relajación, yoga, y meditación. Liberan estrés, ansiedad y tensión muscular, además de que aporta una gran sensación de bienestar. 15 a 30 minutos hacen una excelente práctica para obtener este beneficio.
- Descansos de calidad. Repara el cuerpo del agotamiento, de la sobrecarga física y de la fatiga emocional que se pueda crear. 6 a 8 horas de descanso ininterrumpido son ideales.
- Higiene personal superior. Mantiene sano el cuerpo desechando todos los residuos contaminantes que se adquieren por el contacto con el medio ambiente que dañan y deterioran el organismo.
Si se dirige la atención a desarrollar esos buenos hábitos hasta volverlas costumbres, en vez de inculcar miedo, serán menos la cantidad de personas que sean más propensas a enfermarse y/o caer en un estado de salud delicado que requiera intervención médica. En ese orden, no se trata de detenerse por el miedo o hacer cambios momentáneos, debido a que no es cuestión de solo una temporada, es hacer cambios que permanezcan en el tiempo la cual ofrezca una salud preventiva para enfrentar circunstancias como ésta.
“El miedo es una enfermedad que corroe la lógica y hace al hombre inhumano.”
-Marian Anderson-

Virfa Fernández
Coach – Nutricionista – Chef – Ponente – Emprendedora – Atleta – Escritora – Artista
Tengo más de una década ayudando a las personas a transformar sus vidas exitosamente a través de un Fitness Inteligente y una Nutrición Consciente. Mi propósito es ayudarte a ti a lograr ese cambio en tu estilo de vida para que obtengas los resultados que deseas y vivas mejor. Aquí aprenderás claramente consejos, herramientas y lecciones basadas en la ciencia que harán más fácil tu camino hacia tus objetivos.




